... por las que ser solidario que a veces me cuesta entender por qué somos tantos los que no participamos en alguna de ellas.

Lo que pasa es que a veces tengo una opinión un poco rara hacia este tema. Es que me da la sensación, bueno, no es una sensación sino más bien una realidad, que todos tenemos “prioridades solidarias” distintas.

Me refiero sobre todo a que hay mucha gente que, por ejemplo, defiende a los animales, véase el ejemplo de “contra las corridas de toros”, y luego, por otro lado, esos mismos ven un perro abandonado por la calle y como quien oye llover. Son paradojas que me ponen de mala leche. Esto me pasa, lector, porque a veces actuamos (actúan) más por la vía de lo que es políticamente correcto que por la que realmente debería ser. Y no es que “debiera” existir un orden coherente de solidaridad, que a lo mejor no estaría mal tampoco, sino que quizás nos tendríamos que plantear primero en qué mundo nos movemos para saber en qué temas podemos ser más útiles.

El contra argumento es obvio: hay tantos temas para ser solidarios que en el fondo da igual al que nos dediquemos, siempre vamos a ser útiles. Y comparto totalmente esa opinión, cierto. Pero luego veo como familias enteras pasan el sábado ayudando en la perrera municipal mientras las residencias de ancianos están tan solitarias, que pienso que la solidaridad no es más que uno de esos montones de actos que nos proporcionan algo de prestigio social, no porque nos apetezca de veras. A ver, que sí, que por lo menos los que van a la perrera hacen algo, y en el fondo el perrito que está ahí abandonado no tiene culpa alguna, que no es porque sea pobre, es porque algún humano-desalmado ha hecho que esté ahí. Pero los ancianos también, y los inmigrantes también, y los hijos de parados también, y… Sí, priorizo personas sobre animales, y mira lector que yo adoro a los animales! Por eso mismo me cuesta creer que en el siglo XXI sigan existiendo perreras masificadas. Quiero decir que en un halo de solidaridad, esos que dicen ser tan solidarios podrían acoger a un anciano en lugar de un perro si la intención es tenerlo “una temporadita” en casa y luego dejarlo en una cuneta para irse de vacaciones. Por lo menos el anciano pasará una temporadita bien y luego tendrá un sitio caliente donde le darán comida, no un espacio donde en lugar de 20 hay 200.

Se puede ser solidario en cientos de temas, pero a veces, con un poco de coherencia, se puede ser más solidario aún. O por lo menos más útil. Primero deberían existir políticas concienciadoras, igual que las natalistas, pues para los animales de compañía igual. Sobran? Pues va, políticas para la adopción de animales en lugar de compra: “si lo adoptas, el primer año de veterinario gratis; si lo compras, pagas impuesto por mascota de lujo, IVA 16%, jeje”.

Estoy empezando a delirar, así que lo voy a dejar aquí. Espero lector que hayas tomado la idea de que, mientras seamos poco solidarios, tendríamos que ser concienciados y seleccionar en qué ámbitos podríamos ser más útiles, no qué ámbitos son los que más nos gustan. Por otro lado, si “spread de word”, si hacemos marketing viral, o boca a oreja, que es lo mismo, podremos ser cada vez más personas solidarias y por tanto dedicarnos a muchísimas otras causas. Go ahead, lector!!

0 comentarios: