… acaba compensándose con noches de sexo, drogas y alcohol.

 
Momentos de descontrol e intentos vanos de llenar la bolsa de la autocomplacencia con la complacencia de otros, que en realidad no tienen ningún tipo de valor pero que por la noche se convierten en príncipes azules que regalan los oídos de los más necesitados… de amor propio.
Aparentemente son normales, pero a medianoche cual Dr. Hyde se tratase desabrochan los botones de su escote y buscan que alguien empiece a su alrededor el cortejo que acabará, probablemente, en una cama compartida durante un rato carente de cualquier tipo de afecto, pero cuyo objetivo no es otro que saciar el amor propio. Error. Falacia. Saciar el amor propio con alguien que tienes delante y que no sabe (con suerte) más que tu nombre, no sacia tu amor propio sino… nada. No sacia nada.
Luego, al otro lado, está el clásico oportunista que no tiene nada que perder, por lo que si puede con una, perfecto, y si puede con dos, entonces es su propio auto-amor el que recibe el influjo necesario para complacer su bienestar, en detrimento, consciente o inconscientemente, de aquellos cuyas camas ha calentado un rato.
Sugestión la de ellos y ellas creyéndose los o las más por pensar que han caído en la tentación mientras lo único que han hecho es hacer caer en la tentación, pareciendo facilonas o facilones carentes de amor y sobrantes de deseo.
No estás haciendo bien, princesa de un cuento infinito. No vale resarcirse de ese modo. Está bien salir, conocer e incluso acabar en la cama de otros… pero no con el objetivo de colmarte de amor propio.
Será la edad la que me ha hecho cambiar de opinión. O quizás siempre fui así, o quizás hubo momentos en los que yo también carecí de amor propio. Ahora ya no lo entiendo.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Me gusta esta reflexión.

He de reconocer que a mi no me ha pasado nunca, ya que no concibo el sexo por el sexo, pero me parece que es una actitud muy extendida en la sociedad de hoy en dia.

Sin duda, un buen aporte.

Lector

Aida dijo...

Me ha encantado este comentario, Lector, como siempre. Sólo que esta vez compartimos la misma opinión.
Parece que cada vez más el sexo por el sexo es la moda, dejando de lado el bien o el mal que podemos estar haciéndole a nuestra autoestima.
Gracias!!

Unknown dijo...

Gsus! Lo he leído y me ha dado un colapso mental de flashbacks y flasforwards :S a veces innecesarios.
Me ha gustado mucho y me ha hecho pensar, vamos que ha sido un Zas en toda la boca frente a algunas situaciones pasadas.
Creo que tienes razón, y que hasta que no consigues hacerlo xq te apetece o xq el cuerpo te lo pide, esta bien y no deja de ser un intercambio más o menos justo. Pero si se hace porque el autoestima está bajo mínimos, o porque se echa de menos un abrazo, un beso o una palabra bonita, entonces ahí es cuando las posibilidades de sentirse peor por la mañana suben exponencialmente.