Dear Lector...

... aún no te he dicho que hace casi un mes que vivo en Londres. Cambio de puesto en la misma compañía, importante... muy importante para mi progresión profesional.


Sin embargo, no es lo profesional lo que me hace feliz. Quiero decir que sí, estoy aquí aprendiendo mucho y todo eso... pero por otro lado, echar de menos es insano. Mi tiempo libre no se dedica a aprovechar la estancia en esta ciudad de locura, está obcecado en lo que había antes... lo que yo tenía. Y la verdad es que no lo entiendo para nada, quiero decir que era feliz, pero lo que tenía allí creo que también lo puedo lograr aquí.
Con los días la calma y el optimismo crecen en detrimento de la añoranza, que se va reduciendo poco a poco a montones de buenos recuerdos. Y ya está bien así, porque parece que con la mudanza los momentos malos se han quedado en una de las cajas que andan por el trastero de mis padres.
Poco a poco, lector. Espero también, poco a poco, dejar atrás a quien volvió loca mi cabeza por un considerable periodo de tiempo y que, lógicamente, ya no es protagonista de este blog ni de ningún episodio sentimental de mi vida. La amistad es más importante ahora, créeme.
No hay que olvidar, claro que no, pero tampoco permitir lo que le pasa a Christina Aguilera en esta canción... jejeje, cursi donde las haya, ya sé que no me pega nada... pero me ha venido a la mente ahora y me ha llevado a publicar, así que se merece estar aquí.