… siempre lo mismo, o depende de nuestro estado de ánimo lo hacemos más o menos?
Estaba hablando hace un rato con alguien importante en mi vida. Importante, ¿hasta qué punto? Pues no lo sé, me lo planteo a menudo, y si me lo planteo supongo que porque aunque inconscientemente es importante. Inconscientemente a veces, conscientemente a veces.
Creo que dependiendo de mi estado anímico ese alguien es muy importante a veces o por el contrario lo es bien poco, y se me hace raro, porque la importancia me había parecido siempre algo lineal, independiente de cualquier factor ajeno. No me refiero a ese alguien en concreto, me refiero a todas las personas que, en mayor o menor medida, son importantes para mí.
Lo he estado pensando un poco y he llegado a la conclusión de que nuestros seres queridos no son siempre ni tan importantes ni tan poco importantes, y supongo que eso es el paralelismo perfecto (adjetivo mal usado pero no se me ocurre otro, pues si es paralelismo siempre es perfecto, no? Bah, qué lío!) del egoísmo que nos caracteriza a muchos… dependiendo del momento les necesitamos o les queremos más o menos.
Esto me lleva a entender muchas cosas… y me ha hecho aprender un poco de paciencia!
Qué lío de redacción, no? Seguro que tú la entiendes Lector!!

0 comentarios: