Sólo…


… porque a pesar de tanto daño, mutuo daño, de tanta falta de entendimiento, de tan poca comunicación, poca, muy poca. Porque a pesar de estar tan lejos y definitivamente sentirnos tan lejos, por tener opiniones tan dispares y por acabar siempre tan en desacuerdo.
A pesar de todo eso, y de muchas otras cosas más que ahora no me salen, sigo tendiendo mi mano con el ánimo de que se encuentre con la tuya, sabiendo que tenemos tantas, tantas cosas que compartir, tantos momentos, tantas conversaciones, tanto… que sigo luchando cada día contra esa parte de mi mente que me sigue repitiendo “it’s over, it’s over, it’s over, get over it”.
Sólo por eso,  y por ganar la batalla diaria contra esa tenebrosa parte de mi mente, sigo esperando que vuelvas un poco a quererme como solías hacerlo antes.
Háblame. Explícamelo todo con tus palabras que yo voy a entenderlo. Seguro

He hablado…
…un montón de veces sobre las intuiciones. Estoy pensando que no era una intuición lo que tenía esta vez. Era una percepción. Había dado cosas por hecho antes de que sucedieran y, aunque suene raro viniendo de mí, ha pasado lo que yo esperaba. Había escrito el guión virtual de mi vida (como otras veces, ya sabes lector!) y esta vez está pasando lo que me esperaba. Wow.
Hace mil años escribí “La teoría de la Y”, basada en las bifurcaciones que te vas encontrando en tu camino por la vida y que luego, cuando caminas junto a alguien, sea quien sea o estés lo unida que estés, uno tira por la izquierda y el otro por la derecha… y ya está. Y no hay que buscar una causa… ni una consecuencia. Las cosas pasan. Los amigos, lector, van y vienen. Y ahora pues sí, estoy como dolida porque la respuesta a las apelaciones de mi post anterior fue que “a tomar por culo”, y no me dolió casi nada. Bueno, sí me dolió, pero por lo menos no tanto como me esperaba. Me siento más lejos que nunca y es casi como una sorpresa porque todos piensan igual que yo al respecto de este tema, así que no soy ninguna paranoica, qué alivio!!
En la vida hay conocidos (muchísimos), amigos (bastantes) y superamigos (poquitos). Lo más duro es ver como alguien en tu ranking pasa de ser “superamigo” a “amigo” y poco después, así como por inercia, a “conocido”.
Bah, no sé… ahora, visto lo visto, no tengo expectativas. Y mucho menos apelaciones.
Lo bueno, y no es ego ni nada de eso, es que siento que me están perdiendo más que yo estoy perdiendo a alguien. C’est la vie. Pero duele…