Aix Lector…


... cada vez que repaso los posts de mi blog tengo la sensación de que debes pensar que soy una persona súper apagada, amargada y que sólo sabe hablar de las cosas feas que le pasan. La realidad, sin embargo, no podía ser distinta. Estoy contenta la mayor parte del tiempo, disfruto del trabajo casi como nunca, estoy haciendo grandísimos amigos aquí en Londres, y aunque algunos de los de antes están un poco lejos, la gran mayoría sigue demostrándome cada día que es recíproco eso de pensar los unos en los otros.
Soy feliz cada vez que entra algo nuevo en mi inbox relacionado con mis amigos de Barcelona y de otras partes. Me encanta haber recibido una postal de Alfredo desde Fiji, que Mrs. Htebasile me cuente de vez en cuando sus cosas y yo las mías, planear el amigo invisible virtual con el súper Equipo, el mejor del mundo mundial, seguir haciendo nuevas amistades, aquí y allí. Recibir visitas de Barcelona: Eloi, Sergi y Laura, Xesc y Pol, Carme, Natalia, etc. Llamar a mi abuela, hablar con mi hermano, con mis padres, con más familia. Intentarlo con Samara, cenar por Skype. Contarle mis penas a mis amigos, y las alegrías también. Defender mi alegato ante la acusación de “altiva” diciendo que no es cierto, que es sólo que estoy disfrutando tanto con el trabajo que sólo me sale hablar de eso… y aprovecharlo… y tener ciertas ambiciones. Hacer otras cosas fuera del trabajo, más difícil, pero por lo menos intentarlo. Intentar acercarme a, oops no puedo decir el nombre públicamente, pero cuanto más estúpida es, más ganas tengo. Trabajo.
Decir a mis amigos que les quiero me sale solo, y eso, seguro, es lo mejor que tengo en la vida. Y atención, este no es el post Navideño!!

1 comentarios:

Anónimo dijo...

No deberías preocuparte lo más mínimo. Nadie debería tener por costumbre juzgar a nadie y mucho menos a alguien por lo que escribe en su blog personal.

Sólo decepcionarás a quien se sienta obligado a leerte, y esas precisamente son las que menos te han de preocupar.

Yo no entiendo tu blog como un resumen de tu vida, sino como compendio de experiencias/situaciones que necesitas/quieres contar.

Lo importante es que las cuentes, sin reparar en lo que los demás quieren oír.

Lector