Llevo ya tres...



... o cuatro días de visita en “casa” y, pues parece que esta vez estoy aguantando bien el tirón. La verdad es que es un gusto reencontrarte con la gente que quieres y que te quiere, a la vez de no ver a quien crees que te quiere pero que no hace nada por verte.
Mi corazón se vuelve a Londres con un roto más, pero con varias nuevas experiencias que me ayudan a remendarlo, a dejarlo como nuevo.
En resumen, me quedo con todo lo bueno, porque es que malo, lo que se dice malo, hay bien poco. Me da lástima volverme ahora sabiendo que quizás haya quien necesite apoyo más que nunca y desde la distancia no es tan fácil ofrecerlo. Voy a estar allí... pero cerca, muy cerca, más cerca que nunca. Porque lo merecen y porque quiero estar.
Y parece que la inspiración era de broma porque vaya cutre-post. Pero en esencia, lo voy a dejar así: Gracias, familia. Gracias, amigos. Gracias, superamigos. Nos vemos pronto, ya sea aquí o en Londres. Lo sé: soy una cursi.

Necesito acertar, aunque sea un rato. Mientras por aquí llueve a todo trapo, pero siempre afloja el temporal... aunque sea un rato.

0 comentarios: